Obi Mikel confesó que su padre fue secuestrado en la previa del partido ante Argentina

Mientras viajaba en el micro de Nigeria hacia San Petersburgo para enfrentar a Argentina, a Obi Mikel le sonó el celular y recibió un golpe durísimo. Un integrante de su familia lo llamó y no fue para darle palabras de aliento. En cuanto escuchó que su padre había sido secuestrado, tuvo que comunicarse inmediatamente con las personas que lo tenían cautivo para arreglar el rescate. Sin poder contárselo a nadie y con una hombría y una entereza admirable, el capitán salió a la cancha para representar a su país. Aunque su papá ya fue liberado, el mal momento quedará en su memoria para siempre.

Pa Michael Obi fue capturado en Enugu, al sudeste de Nigeria, mientras viajaba en una autopista. Y Mikel le contó al diario inglés The Guardian cómo fue el minuto a minuto de esta dramática situación. “Recibí una llamada cuatro horas antes del inicio del partido para contarme qué había pasado. Me dijeron que lo matarían si se lo informaba a las autoridades o se lo contaba a alguien. Tampoco quería discutirlo con el entrenador (Gernot Rohr) porque no quería que mi problema se convirtiera en una distracción para él y el resto del equipo el día de un juego tan importante”.

Y agregó: “Estaba emocionalmente angustiado, confundido, y tuve que tomar una decisión sobre si estaba mentalmente listo para jugar. No sabía qué hacer pero, al final, supe que no podía dejar a 180 millones de nigerianos. Tuve que cerrarlo de mi cabeza, suprimir el trauma e ir a representar a mi país. Jugué mientras mi padre estaba en manos de ladrones”. Hay que aclarar que esta es la segunda vez que su padre es secuestrado: la primera fue en 2011, también en Nigeria.

Fuente: Olé